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Descripción

Una de las especies de tetras que llega a lucir un colorido más fuerte es el tetra serpae. Un pez pequeño que se aconseja mantener en cardúmenes de media docena de ejemplares o más. Aunque su belleza en el acuario comunitario está fuera de toda duda, hay que resaltar que es un tetra con un carácter levemente agresivo con tendencia a mordisquear las aletas de otros peces y de sus congéneres, por lo que conviene bien estudiar la viabilidad de su convivencia en un acuario comunitario en cuanto a tamaño de la urna, número de tetras serpae que formarán el cardumen, y el resto de especies entre las que a veces resulta indispensable evitar aquellas con aletas sensibles.

Procedencia

La especie es originaria de Sudamérica localizándose en cuencas de los ríos Guaporé, Paraguay y en afluentes del Amazonas, abarcando en total los territorios de tres países: Brasil, Bolivia y Paraguay. Habita en zonas tranquilas y de aguas estancadas, rodeado siempre de una alta densidad de plantas.

El clima es tropical con una temperatura del agua entre 22º C y 26 º C, normalmente con preferencia por aguas un poco ácidas entre 5.0 y 7.8 pH, y dureza 10 – 25 dH.

Morfología y Color

El tamaño máximo es de 4 cm en la naturaleza. En cautividad podrían llegar a medir cerca de 5 cm.

Estamos ante un tetra con la morfología típica de estos, pero considerado uno de los más bellos por la viveza de sus colores. Popularmente se denomina de maneras muy variadas, casi siempre refiriéndose a alguna característica de su colorido que va desde un color intenso hasta un marrón.  La aleta caudal es completamente roja; la anal de color rojo con un posible borde exterior negro terminando en blanco hacia la zona media del cuerpo; una larga aleta dorsal cambia los patrones anteriores y destaca por su color principalmente negro. Los ojos son de color negro.

Una de las características típicas es la marca negra en la cubierta de las branquias que tienen casi todos los ejemplares de la especie. Esta seña de identidad en color negro es variable pudiendo ser grande, pequeña o incluso no existir en algunos peces; lo más típico es que con la edad esta zona negra se vaya haciendo más pequeña.

Sus colores se aprecian cuando los dotamos de un acuario con características cercanas a las que tiene en su hábitat en la naturaleza, evidenciando mayor alegría en los acuarios con un buen crecimiento de las plantas en los que lucen sus colores con plenitud, que gracias a un movimiento vivo, pasearán en cardumen a lo largo del tanque.

Dimorfismo sexual

Las diferencias sexuales no son nada evidentes. Hay que fijarse en el colorido y en el vientre. Los machos lucen una intensidad de color ligeramente mayor que las hembras. Cuando se acerca la época de cría las hembras suelen mostrar un vientre sensiblemente más abultado, dotándolas de una forma más redondeada.

Alimentación

Sin dificultad alguna. En la naturaleza es un omnívoro que come insectos, crustáceos y plantas. Le gusta el alimento vivo, escamas o la comida congelada. Aceptará cualquier preparación comercial que se adapte a su tamaño. Una dieta rica y variada contribuye a que resalte su colorido.

A la hora de alimentarlo muestra su mayor despliegue de agresividad con movimientos rápidos y pudiendo picotearse entre congéneres.

Comportamiento y Compatibilidad

En general, podemos decir que como todos los tetras es un pez de mantenimiento fácil, asequible para todos los niveles. Pero lo acompaña una fama negativa adquirida por mordisquear las aletas de otros peces. Sin duda estamos ante uno de los tetras que manifiesta una mayor belicosidad.

Su comportamiento agresivo hay que paliarlo manteniendo un cardumen con un número de ejemplares adecuado para el tamaño del acuario. Para una urna con una longitud mínima estimada de 60 cm habría que pensar en media docena de tetras serpae, recomendándose ampliar el grupo si disponemos de un mayor volumen en nuestros acuarios.

Son peces gregarios a los que el grupo les dará seguridad mitigando los comportamientos agresivos. Para ello también se recomienda proporcionales escondites en rocas o cuevas, y fundamentalmente un acuario rebosante de plantas. Responden bien en acuarios con espacios para esconderse entre las rocas y plantas, que pueden ser flotantes o plantas altas que ayudan a que se sientan confiados  con su costumbre de nadador en la zona media o superior del acuario; en la naturaleza disfruta de estar cercano a la superficie rodeado de tallos de plantas. La especie prefiere una intensidad de luz baja; las plantas flotantes nos ayudarán a atenuar la luz en determinadas zonas el acuario.

Con el mantenimiento de un buen número de individuos en el cardumen y dotándolo de unas condiciones similares a las de su hábitat natural podremos  evitar que destape asomos de acometividad. Si se tienen pocos tetra serpae o el acuario no le proporciona la seguridad necesaria hay que evitar juntarlos con tetras de menor tamaño y cualquier tipo de especie que tenga colas delicadas: bettas, guramis, guppies, etc.

Tampoco hay que olvidar que no deja de ser un tetra, por lo que se recomienda no combinarlo con especies agresivas o muy grandes que pusiesen en peligro la tranquilidad del cardumen.

Esperanza de vida

En cautividad y con las condiciones propicias para su mantenimiento puede llegar a vivir 5 años e incluso superarlos.